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jueves, 3 de junio de 2010

Ganar/Perder

No te sientas desolado, si un día te toca perder, pues más que parte de la vida una oportunidad puede ser.

Más importante que ganar es aprender a ganar. Si ganas muy fácilmente puede haber sido la suerte; pero una vez que aprendas, no temerás a la prueba.

Como el jugador de ajedrez alguna vez hay que hacer, puedes perder una pieza y ganar el juego después.

Tal vez pierdas una disputa, pero ganes un amigo.
Tal vez pierdas un amor, para ganar uno mejor
Tal vez pierdas la soberbia y ganes sabiduría.

Lo importante es que si pierdes, no te pierdas la lección, mucho menos la alegría para disfrutar la vida.

domingo, 21 de marzo de 2010

AUTODEPENDENCIA


"Me acuerdo siempre de esta escena:

Mi primo, mucho más chico que yo, tenía tres años. Yo tenía uno doce... Estábamos en el comedor diario de la casa de mi abuela. Mi primito vino corriendo y se llevó la mesa ratona por delante. Cayó sentado de culo en el piso llorando.

Se había dado un golpe fuerte y poco después un bultito del tamaño de un carozo de durazno le apareció en la frente.

Mi tía que estaba en la habitación corrió a abrazarlo y mientras me pedía que trajera hielo le decía a mi primo: Pobrecito, mala la mesa que te pegó, chas chas a la mesa..., mientras le daba palmadas al mueble invitando a mi pobre primo a que la imitara... Y yo pensaba: ¿...? ¿Cuál es la enseñanza? La responsabilidad no es tuya que sos un torpe, que tenés tres años y que no mirás por dónde caminás; la culpa es de la mesa. La mesa es mala.

Yo intentaba entender más o menos sorprendido el mensaje oculto de la mala intencionalidad de los objetos. Y mi tía insistía para que mi primo le pegara a la mesa...

Me parece gracioso como símbolo, pero como aprendizaje me parece siniestro: vos nunca sos responsable de lo que hiciste, la culpa siempre la tiene el otro, la culpa es del afuera, vos no, es el otro el que tiene que dejar de estar en tu camino para que vos no te golpees...

Tuve que recorrer un largo trecho para apartarme de los mensajes de las tías del mundo.

Es mi responsabilidad apartarme de lo que me daña. Es mi responsabilidad defenderme de los que me hacen daño. Es mi responsabilidad hacerme cargo de lo que me pasa y saber mi cuota de participación en los hechos.

Tengo que darme cuenta de la influencia que tiene cada cosa que hago. Para que las cosas que me pasan me pasen, yo tengo que hacer lo que hago. Y no digo que puedo manejar todo lo que me pasa sino que soy responsable de lo que me pasa porque en algo, aunque sea pequeño, he colaborado para que suceda. Yo no puedo controlar la actitud de todos a mi alrededor pero puedo controlar la mía. Puedo actuar libremente con lo que hago. Tendré que decidir qué hago. Con mis limitaciones, con mis miserias, con mis ignorancias, con todo lo que sé y aprendí, con todo eso, tendré que decidir cuál es la mejor manera de actuar. Y tendré que actuar de esa mejor manera. Tendré que conocerme más para saber cuáles son mis recursos. Tendré que quererme tanto como para privilegiarme y saber que esta es mi decisión. Y tendré, entonces, algo que viene con la autonomía y que es la otra cara de la libertad: el coraje. Tendré el coraje de actuar como mi conciencia me dicta y de pagar el precio. Tendré que ser libre aunque a vos no te guste. Y si no vas a quererme así como soy; y si te vas a ir de mi lado, así como soy; y si en la noche más larga y más fría del invierno me vas a dejar solo y te vas a ir... cerrá la puerta, ¿viste? porque entra viento. Cerrá la puerta. Si esa es tu decisión, cerrá la puerta. No voy a pedirte que te quedes un minuto más de lo que vos quieras. Te digo: cerrá la puerta porque yo me quedo y hace frío. Y esta va a ser mi decisión. Esto me transforma en una especie de ser inmanejable. Porque los autodependientes son inmanejables. Porque a un autodependiente solamente lo manejas si él quiere. Esto significa un paso muy adelante en tu historia y en tu desarrollo, una manera diferente de vivir el mundo y probablemente signifique empezar a conocer un poco más a quien está a tu lado.

Si sos autodependiente, de verdad, es probable que algunas personas de las que están a tu lado se vayan... Quizás algunos no quieran quedarse. Bueno, habrá que pagar ese precio también. Habrá que pagar el precio de soportar las partidas de algunos a mi alrededor y prepararse para festejar la llegada de otros (Quizás...)"

Jorge Bucay

Sí, no soy yo la autora de esta entrada, pero me identifico plenamente con el pensamiento de Bucay en esta lectura. Creo que la autodependencia es el camino hacia la libertad.

BAJAR LIBRO: EL PODER DE LA AUTODEPENDENCIA http://www.taringa.net/posts/ebooks-tutoriales/4172122/El-camino-de-la-autodependencia---Jorge-Bucay-%28Capit-1-y-2%29.html

miércoles, 10 de febrero de 2010

10 formas de asesinar un romance

En este mes dedicado al amor y la amistad, considero oportuno dejarles esta información que encontré hace tiempo en La Prensa Gráfica.


Creo que todos coincidirán en que encontrar pareja no es muy difícil, pero sí lo es encontrar el amor y mucho más mantener una relación estable. Pero ¿Por qué cuesta tanto encontrar el amor? Lo que sucede es que algunos comienzan las relaciones asumiendo actitudes como las que menciono a continuación, las cuales no permiten que el sentimiento florezca sino que las minan desde un comienzo.


1 No hacerlo partícipe de su vida

Si no lo involucra en sus asuntos personales, como el trabajo,la familia, las crisis emocionales, no le ayudará a establecer una relación afectiva.Si no lo hace no podrá saber si fueron hechos el uno para el otro. Por ejemplo, si se va de paseo con sus amigos y no lleva a sunovia/o o si se va sin participarle, su pareja pensará que es un cero a la izquierda. Recuerde la palabra clave: “Involucrarse”.



2 Cero comparaciones

Jamás comience a hablar de las relaciones pasadas cuando apenas está iniciando una linda relación, ya que las comparaciones son el peor de los temas de conversación para conocerse. Lo más recomendable es que ambos sean lo suficientemente maduros como para que identifiquen lo que llenó el corazón con anterioridad y que hoy en día —con la nueva relación— también lo hace.



3 Frecuentar al/la ex novio/a

Esto a la larga trae como consecuencia la idea que aún sigue atrapado de esa persona, que siempre tiene un interés por estar con ella. Eso quita el tiempo que mejor pudiera invertir en la nueva relación. A lo mejor es su media naranja y la deja ir por ser tan frívolo.


4 Creer que su pareja le pertenece

Por el contrario, esa es una de las cosas que menos tiene que pensar. Recuerde que esa persona cuando la conoció tenía amigos, familia, actividades de vida, como ir al gym, salir a pasear con compañeros de trabajo, por ello si se porta como un posesivo obsesivo caerá en el error de que esa persona que dice amar lo termine repudiando.


5 Tener sexo enseguida

Sostener una relación es todo un proceso, requiere de irse conociendo poco a poco, de fortalecer en primer momento una relación afectiva, conocer temperamentos, proyecciones de cada cual, y si empiezan conociéndose “por debajo de las sábanas” se saltan todo esos pasos. No es sano. Se aconseja esperarse hasta el matrimonio, pero, si no es posible, recomiendan que lo hagan cuando ya haya equilibrio emocional.


6 No fortalecer el cariño y el afecto

Eso se da al no buscar los canales adecuados que ayuden a establecer una buena relación. No tener una actitud adecuada para valorar a su pareja, o buena autoestima para saber cómo se encuentra usted mismo y valorar al otro. Si no cuida a su pareja y por el contrario la daña susceptible, física o psicológicamente. Eso no es amor.



7 No ser transparente

Si le miente a su pareja y peor aún, si es descubierta/o, la relación se basa en falta de confianza. Además, si no se muestra realmente como lo que es, dando una falsa impresión, con el paso del tiempo el otro se dará cuenta de que todo era inventado. Una desilusión total.



8 No dedicarle tiempo

Si es una relación basada en la rutina, si no planean estar juntos, escaparse de vez en cuando solitos para compartir y conocerse, pareciera que no hay interés en que la relación se alimente. No hay espacio para cariñitos ni para reforzar el sentimiento y con solo uno que no se sienta parte importante de la vida del otro, empieza la duda si en verdad ¿me quiere o no me quiere?


9 Ser egoísta

Esperar que el otro cambie de acuerdo con su conveniencia, según su estilo de vida, su carácter. Si no ignoran cualquier cosa en que no concuerden acerca de sus estilos de vida, valores y creencias, lleva al fracaso. El amor verdadero puede conquistar tales diferencias insignificantes.


10 Realmente no hay interés

Otra manera de arruinar una relación es que el hombre se acerque con otras intenciones que no sean conocer o buscar puntos afines en una mujer, sino más bien “solo para tener sexo”. La mujer lo percibirá con su actitud y lo mandará a volar, claro, si es que para ella no es ese su interés.

Tomen en cuenta que una de estas actitudes es suficiente para echar a perder un romance, dos no se diga y si quiere aplicar las diez es muerte súbita.

Feliz mes del amor y la amistad para todos!!!

martes, 2 de febrero de 2010

Instrucciones para padres primerizos!!!

En vista de que algunos de mis amigos pronto se convertirán en padres, lo cual, según dicen, no es una tarea nada fácil, les dejo estas importantes recomendaciones que encontré por ahí. Ojalá les sirvan y se las publico hasta con dibujitos para facilitar su comprensión.

Felicidades!!!!

(También son para los que no pensamos en eso aún, más vale que nos instruyamos con tiempo).




























miércoles, 27 de enero de 2010

¿Cuantos abrazos diarios necesita un ser humano?



Hace mucho tiempo leí en un libro de psicología, que los seres humanos necesitamos de cuatro a doce abrazos diarios para desarrollarnos normalmente. Una persona que no recibe suficiente amor puede desarrollar patologías muy graves tanto en su cuerpo como en su mente. A parte de de curar los males del alma y el cuerpo los abrazos ayudan a reducir la presión arterial, la ansiedad, el estrés y la depresión.

Algunos dirán que esto es gay o ridículo; pero, según el libro, aquellos que menos demuestran amor a los demás son los que más lo necesitan, por el hecho de que nadie puede dar aquello que no ha recibido.

Los abrazos no tienen que ser abrazos en el sentido literal de la palabra. Muchas veces una sonrisa, una tarjetita, una palabra de aliento, una plática corta, una imagen, en fin algo que haga sentir bien a los demás, puede ser un abrazo.

Creo firmemente que la falta de amor, es lo que tiene a este mundo como está. Si la gente fuera tan fanática del amor como lo es del fútbol o de las guerras santas o de los nacionalismos este mundo serían en realidad un lugar maravilloso para vivir.

Así es que los invito a comenzar a regalar afecto a los demás. No les costará nada y nunca se arrepentirán de hacerlo.

Les dejo unas imágenes muy bonitas que les pueden ayudar a comenzar.


Abrazos, para todos.





lunes, 3 de agosto de 2009

El delito de portar la vida!

En nuestra sociedad machista y capitalista hay un evento en la vida de toda mujer que debería ser recibido y visto con simpatía y alegría; no obstante, en la mayoría de los casos es visto con desprecio y desconsideración: El embarazo.


Muchas de las crisis que viven las parejas amorosas, se deben a eso, cuando el egoísmo y la irresponsabilidad se juntan en el corazón de un hombre.


Para las empresas es una catástrofe, pues a pesar de que el Seguro Social financia la incapacidad por parto, siempre tienen la sensación de que se les aumentan los gastos y temen por los permisos que deben otorgar y por la eficiencia de la trabajadora; habiendo casos en los que se atreven a despedir a la embarazada en clara e impune violación a la legislación vigente.


Dentro de la comunidad en general, la mujer embarazada se vuelve un blanco de críticas: nunca hay una edad adecuada para la maternidad: si se es muy joven: ¡Que tonta! Ya se arruinó la vida, el futuro; si se es mayor: ¡Por andar de ambiciosa, hasta enfermo le puede salir el niño! Se puede observar también, una falta de consideración para las mujeres embarazadas, es más fácil observar que un hombre ceda el asiento a una bella joven que a una mujer embarazada, que lo necesita más.

El estudio se complica totalmente, al punto que las jóvenes embarazadas no son admitidas en ninguna institución de educación media, violándoseles así su derecho a la educación y tratándose el embarazo como si se tratara de algo vergonzoso y delictivo: suelen decir los directivos: ¡Pueden ser un mal ejemplo para las demás jovencitas! Me pregunto: y ¿los padres no pueden ser un mal ejemplo para los jovencitos? ¿Y los otros jovencitos a los 16 años de edad no tendrán su propia conciencia sobre su sexualidad?

En la educación superior las cosas no cambian mucho, pues aunque el embarazo no es motivo de no admisión, no existe ninguna previsión a las situaciones propias del embarazo, el sistema diseñado para personas no embarazadas no tiene ninguna flexibilidad, por este motivo el 90% de las mujeres encintas se retrasan en sus carreras y algunas ya no la retoman.

Traer la vida a este mundo es inherente a ser mujer y no debería supeditarse la naturaleza femenina a las reglas arbitrarias del sistema, es más bien el sistema el que está mal, es más bien el sistema el que debiera cambiar las reglas del juego y el sistema cambiará en la medida en que cambie nuestra propia mentalidad.

Cambiar la forma de ver la maternidad implica saber que si no hubiese existido una mujer dispuesta a pasar por los malestares del embarazo, sumados a la discriminación social, dispuesta a sacrificar algunos de sus sueños (cosa inevitable dada las circunstancias) y aún a poner en riesgo su vida: ninguno de nosotros estaríamos aquí. Yo no hubiera conocido el amor, la alegría, a mis amigos, no podría explorar la hermosa tierra que me vio nacer y no podría escribir este mi blog.

lunes, 29 de diciembre de 2008

MITOS DE LA EQUIDAD DE GÉNERO


"No se nos otorgará la libertad externa más que en la medida exacta en que hayamos sabido, en un momento determinado, desarrollar nuestra libertad interna". Mahatma Gandhi

Mito N° 1: El trabajo fuera del hogar como una señal de equidad.

No menosprecio de ninguna manera las oportunidades que se abren a las mujeres con el trabajo fuera del hogar: oportunidad de mayor independencia, realización personal, mejora económica, pero no considero que pueda hacerse alarde de éste por sí sólo como indicador de una mayor equidad de género.

Un primer aspecto a considerar es que la entrada al mundo laboral no fue conquistada por las mujeres como tales, sino fue idea del hombre durante la Segunda Guerra Mundial, como remedio a las vacantes que dejaban los estadounidenses que marchaban al campo de batalla. O sea que las mujeres nos incorporamos a la vida productiva, bajo un sistema laboral diseñado por el hombre y para el hombre. Lo peor de todo es que este sistema no es para cualquier hombre, está diseñado para un hombre al cual la mujer le resuelve todas las demás necesidades, afecto, administración del hogar, crianza de los hijos, etc.

1. Sobre-explotación femenina

La primera consecuencia observable es lo que yo llamo sobre-explotación femenina. Se da cuando la mujer además de cumplir con su jornada laboral está obligada o condicionada a desempeñar la totalidad de las actividades domésticas y satisfacer las necesidades sexuales de su compañero.

A continuación comparto la rutina PROMEDIO de una pareja salvadoreña, en las que se refleja está realidad.

Rutina de un hombre promedio: se levanta por las mañanas, se arregla para trabajar (con ropa que le ha planchado y lavado su esposa), come un desayuno (preparado por su esposa), trabaja en jornada de ocho horas, regresa a su casa a ver televisión, leer, dormir hasta que llega la hora de cenar (alimentos preparados por su esposa), se duerme plácidamente. O, en el peor de los casos llega hasta en la madrugada de una vez a dormir.

Rutina de una mujer promedio: se levanta dos horas antes que los demás miembros de la familia, prepara las loncheras de los niños, el desayuno, su almuerzo, sirve el desayuno a su familia, se arregla para ir al trabajo, trabaja 8 horas, pasa comprando algo para hacer cena, prepara la cena, sirve a su familia, lava los platos, plancha la ropa de su familia para el día siguiente y finalmente se duerme (si alguno de sus hijos no se enferma o tiene problemas).

Si observamos estas rutinas, nos damos cuenta que en resumen el trabajo para la mujer se duplica y el único ganancioso es el hombre, el cual aparte de contar con alguien que le procura bienestar también siente menos presión económica para con la familia.

Esta situación muchas veces pasa inadvertida por la familia, la sociedad y hasta por las mismas mujeres, pues se ve como algo “normal”, ley natural, pero sobre todo porque se ignoran sus efectos nocivos: Cansancio, estrés y finalmente enfermedad en la mujer; falta de tiempo para compartir con los amigos, la familia y la pareja; descuido de algún aspecto importante de la vida (suele ser el cuidado personal o la vida amorosa).

Desde mi punto de vista, una solución a esta primera consecuencia de la vida laboral femenina sin equidad, debe involucrar los esfuerzos familiares, del compañero de vida y sobre todo de la misma mujer en su solución.

Las mujeres deberíamos aprovechar nuestro papel formador de valores, como una oportunidad de ir educando en equidad de género a las futuras generaciones, para que nuestra sociedad pueda ir cambiando en pocos años. Enseñar a nuestros hijos e hijas que ambos deberán prepararse para el mundo laboral y para cumplir las tareas domésticas también.

Otro aspecto importante, es solicitar el involucramiento de las parejas en las tareas domésticas. Imagino que muchas pensarán: Qué locura!! Eso equivale a gastar saliva por gusto y a buscar pleito. Bueno, muchas quizás tendrán razón; pero si bien es cierto que algunos hombres son egoístas y anticuados, me consta que la mentalidad de los hombres ha ido cambiando en los últimos años, sobre todo los más jóvenes y apuesto que muchas se sorprenderían de ver lo bien que podrían reaccionar algunos ante un acuerdo de este tipo. Yo creo que reprimir lo que una siente tampoco es un buen camino, pues si no lo manifestamos con la boca siempre están las actitudes, el mal humor, hasta las enfermedades y los hombres NO entienden las indirectas: hay que hablar con respeto, pero claro. Además: un hombre inteligente comprenderá que el bienestar de su pareja, siempre resultará en mayor bienestar y satisfacción para él mismo. Y un hombre justo estará de acuerdo en que si su pareja apoya en la economía es justo que el apoye en las tareas del hogar.


Continuará...

Imágenes tomadas de http://la-orden-de-los-grimoires.blogspot.com/